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Department of Reproductive Health and Research (RHR), World Health Organization |
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2003 - 63 páginas
Texto completo (PDF 969 KB)
Introducción 1.1
Problema: mejorar la atención a los recién nacidos con bajo peso al
nacer y los resultados obtenidos Todos los años vienen al mundo en torno a 20 millones de
niños que presentan bajo peso al nacer (BPN), bien como consecuencia de
un parto prematuro o bien debido a anomalías en el crecimiento prenatal;
la mayoría de estos niños nace en países poco desarrollados. Ello
contribuye de manera sustancial a elevar las tasas de mortalidad
neonatal, cuya frecuencia y distribución corresponden a las de la
pobreza.1, 2 Así pues, el BPN y el nacimiento prematuro están
asociados a las altas tasas de mortalidad y morbilidad neonatales ye de
niños menores de un año.3, 4 De los 4 millones de muertes neonatales que
se estima se producen anualmente, los recién nacidos prematuros y el BPN
representan más de una quinta parte.5 Por lo tanto, la atención a dichos
recién nacidos se ha convertido en una carga para los sistemas de salud
y seguridad social de todo el mundo. En las sociedades prósperas, el principal factor
causante del BPN es el nacimiento prematuro. La tasa correspondiente ha
ido disminuyendo gracias a la mejora de las condiciones socioeconómicas,
los modos de vida y la nutrición, circunstancias que han deparado unos
embarazos más saludables, el desarrollo de una moderna tecnología de
asistencia neonatal y la disponibilidad de unos profesionales sanitarios
altamente especializados y calificados.6-8 En los países en desarollo, las altas tasas de BPN se
deben al nacimiento prematuro y al retraso del crecimiento intrauterino,
y su prevalencia disminuye lentamente. El que sus causas y determinantes
sigan siendo desconocidos en su mayor parte limita la posibilidad de
llevar a cabo intervenciones eficaces. Además, no se tiene acceso a la
tecnología moderna o bien ésta no se puede utilizar adecuadamente, a
menudo debido a la falta de personal capacitado. Si, por ejemplo, se
dispone de incubadoras, éstas resultan con frecuencia insuficientes para
dar abasto a las necesidades locales o bien no se limpian de manera
apropiada. La adquisición de material y componentes de repuesto, así
como el mantenimiento y las reparaciones resultan complicados y costosos;
además, el suministro eléctrico es intermitente, por lo que el material
no funciona como es debido. En tales circunstancias se antoja difícil
dispensar unos cuidados adecuados a los bebés prematuros o con bajo peso
al nacer: son frecuentes la hipotermia y las infecciones nosocomiales,
lo que viene a agravar los pobres resultados sanitarios derivados del
nacimiento prematuro. Frecuente y, a menudo, innecesariamente, las
incubadoras separan a los bebés de sus madres y les privan del necesario
contacto. Lamentablemente, no existe una
solución sencilla para dicho problema, dado que la salud del recién
nacido está estrechamente vinculada a la de la madre y a la atención que
aquélla reciba durante el embarazo y el parto. Para muchos recién nacidos prematuros pequeños es
importante recibir una atención médica prolongada. No obstante, el
método madre canguro (MMC) constituye una técnica eficaz que permite
cubrir las necesidades del bebé en materia de calor, lactancia materna,
protección frente a infecciones, estimulación, seguridad y amor. 1.2 Método madre canguro: qué es y qué importancia tiene El MMC es la atención a los niños prematuros
manteniéndolos en contacto piel a piel con su madre. Se trata de un
método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar
tanto de los recién nacidos prematuros como de los nacidos a término.
Sus principales características son: contacto piel a piel temprano,
continuo y prolongado entre la madre y el bebé; lactancia materna exclusiva (en el caso
ideal); se inician en el hospital y pueden
continuarse en el hogar; los bebés pequeños pueden recibir el
alta en un plazo breve; as madres que se encuentran en su hogar
precisan de apoyo y seguimiento
adecuados;v se trata de un método amable y eficaz
que evita el ajetreo que predomina por norma general en una sala de
pediatría ocupada por bebés prematuros. Los primeros en presentar este método fueron los
doctores Rey y Martínez9 en Bogotá, Colombia, donde se desarrolló
como alternativa a los cuidados en incubadora, inadecuados e
insuficientes, dispensados a recién nacidos prematuros que habían
superado dificultades iniciales y que necesitaban únicamente alimentarse
y crecer. Casi dos décadas de aplicación e investigación han dejado
claro que el MMC constituye algo más que una alternativa a los cuidados
en incubadora. Se ha puesto de manifiesto que el MMC repercute
eficazmente en el control de la temperatura, la lactancia materna y el
desarrollo de vínculos afectivos referidos a todos los neonatos, al
margen de su entorno, peso, edad gestacional y situación clínica.10, 11 |
La experiencia e investigación en materia de MMC a las que se ha otorgado mayor difusión provienen de los centros de salud donde comenzaron a dispensarse tales cuidados con la ayuda de profesionales sanitarios capacitados. En el momento en que la madre adquiría confianza en los cuidados que estaba proporcionando a su bebé, seguía dispensándolos en su hogar con el asesoramiento de profesionales que efectuaban controles frecuentes, lo que permitía efectuar un seguimiento especializado. Las pruebas relativas a la eficacia y la seguridad del MMC se refieren únicamente a los recién nacidos prematuros sin problemas médicos, los denominados neonatos estables. La investigación y la experiencia demuestran que:
1.3 ¿De qué trata este documento? El presente documento describe el método madre canguro para el cuidado de recién nacidos prematuros/con bajo peso al nacer (aquéllos que pueden respirar aire ambiente y no presentan problemas de salud importantes) que necesitan protección térmica, alimentación adecuada, observación frecuente y protección frente a infecciones. Proporciona asimismo orientaciones sobre el modo de organizar los servicios en el hospital de referencia en cuanto a lo que resulta necesario para introducir y dispensar el MMC, centrándose en entornos en los que los recursos son limitados. Siempre que resulta posible, se proporcionan pruebas que avalan las recomendaciones efectuadas.18 No obstante, con respecto a numerosas declaraciones, sobre todo las relativas a procedimientos secundarios, no se dispone de pruebas científicas sólidas que las corroboren, al igual que sucede en muchos otros sectores de la atención sanitaria. En estos casos, el texto recoge la experiencia recabada por los profesionales sanitarios que llevan años aplicando el MMC, muchos de los cuales examinaron minuciosamente las versiones anteriores del presente documento. En cuanto al asesoramiento y el apoyo referidos a la lactancia materna, los lectores deberían consultar la guía Breastfeeding counselling: A training course - Trainer’s guide (Consejería en la lactancia materna: curso de capacitación – Guía del capacitador).19 Por lo que respecta al VIH y la alimentación infantil, véase la guía HIV and infant feeding counselling: A training course - Trainer’s guide (Consejería en VIH y alimentación infantil: Curso de capacitación - Guía del capacitador).20 La gestión de problemas médicos que aquejan a bebés pequeños no forma parte de esta guía. Pueden encontrarse orientaciones al respecto en libros de referencia o en el documento de la OMS Managing newborn problems. A guide for doctors, nurses and midwives.56
1.4 ¿A quién va destinado este documento? El presente texto ha sido elaborado por profesionales sanitarios encargados de la atención a recién nacidos prematuros y con bajo peso al nacer en hospitales de referencia y entornos caracterizados por la carencia de recursos. No está orientado a todos los posibles prestadores de atención de salud. Las instrucciones prácticas (o protocolos) adaptadas a las categorías de profesionales sanitarios disponibles en los diferentes entornos deberían elaborarse a escala local. El texto está asimismo destinado a las instancias decisorias y a los encargados de la planificación a nivel nacional y local, pues ellos deben saber si el MMC se adecua a las necesidades de sus sistemas de salud, si es práctico y viable y qué es necesario para aplicarlo con éxito.
1.5 ¿Cómo debería utilizarse este documento? Las directrices relativas al MMC deben adaptarse a las circunstancias específicas y a los recursos disponibles a escala nacional o local. El presente documento puede emplearse para el desarrollo de políticas nacionales y locales, directrices y protocolos a partir de los que pueda elaborarse material de formación. Otro material y otras actividades de formación, particularmente los referidos al apoyo y el asesoramiento en materia de lactancia materna, se antojan necesarios para adquirir todos los conocimientos prácticos que sean precisos. Esperamos que las instituciones de formación incluyan dichos conocimientos en sus respectivos planes de estudio.
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